Son un español, un alemán y un francés a las puertas para salir del infierno. El diablo les deja salir si consiguen superar 2 pruebas que iba a pensar en los proximos días.
En la primera prueba, el diablo trajo un caballo deprimido, llorando. Tenían que conseguir que éste se ponga contento: El frances, le cuenta un chiste, pero nada, el caballo sigue triste; el alemán, le cuenta un chiste aún mejor, pero el caballo sigue llorando; el español, le dice algo al oído y, el caballo, deja de llorar para empezar a reirse a carcajadas.
Primera prueba superada. Al día siguiente, el diablo les presentó la 2ª prueba. Trajo el mismo caballo del otro día, que aún seguía riendose por lo que le había dicho el español. La prueba consistía en hacer que el caballo deje de reir: El francés, le cuenta una historia trájica, pero el caballo sigue riendose; el alemán le empieza a pellizcar muy fuerte, pero el caballo no deja de reirse; llega el español, se lleva al caballo, y cuando regresa, el caballo está llorando.
El diablo les deja escapar del infierno, pero le pregunta al español que le dijo al caballo el primer día para que deje de llorar. Lo que le había dicho era que tenía el rabo mas grande que él, y el caballo empezó a reir. El diablo le volvió a preguntar, que había hecho para que el caballo deje de reir, a lo que el español responde: - Yo solo le enseñe el rabo.
Espero que os guste
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